jueves, 26 de mayo de 2016

Del espejo civilizacional al conectado


Del espejo  civilizacional al conectado
El espejo conectado - a menudo llamado espejo de la sabiduría - no toma solamente una semántica que proviene del mundo helenístico y del cual se inspirara por otro lado San Pablo en múltiples ocasiones como por ejemplo en Corintios, 2, 18[1] donde nos propone precisamente por medio del espejo progresar en el camino del conocimiento de sí mismo.
Que se trate del espejo conectado que constituye la última formulación contemporánea o de la referencia a la civilización de antaño que encarna, para todos éste objeto se inscribe evidentemente ante todo en los componentes de una pretendida sabiduría.
En un primer tiempo, nos quedaremos voluntariamente cerca de las imágenes que comportan nuestra civilización actual. Un acercamiento que debe precisamente tenernos alejados de toda asimilación o de acercamiento fuera de lugar.
Comprendemos mejor la etimología a través de la palabra latina «mirari» que significa admirar, pero también mirar con sorpresa. Existe igualmente varios sinónimos de la palabra espejo, por ejemplo «spéculum» que ha dado el nombre de especulación. En su origen, especular era el fenómeno de observación del cielo y de los movimientos relativos  a las estrellas merced a la utilización de un espejo, éste es pues el soporte de un simbolismo extremamente rico en el orden del conocimiento. Un simbolismo tanto más rico cuanto que el espejo puede designar objetos de realidades múltiples y plurales:
·       Una superficie pulida que refleja la luz
·       En óptica física, una superficie reflexiva
·       Una mariposa de la familia de Hespérides
·       Un género literario a carácter moral, nacido en la Edad Media
·       En informática, una copia exacta de un conjunto de datos
Pero este camino nos lleva al objeto con sus estados de significación que nos acercan de lo que es naturalmente es esencial. Un espejo es un objeto que tiene una superficie suficientemente lisa de manera que se forma una imagen en el mismo por reflexión y que está diseñado para este propósito. 
Los primeros espejos utilizados fueron muy probablemente los planos de aguas oscuras y tranquilas, o agua recogida en un recipiente (como Moisés que hizo una pila de bronce, con los espejos de las mujeres[2])
Los primeros espejos fabricados eran de piezas de piedra pulida como la obsidiana, un vidrio volcánico natural: los ejemplos más antiguos de obsidiana que se encuentran en Anatolia están fechados alrededor de 6000 antes de J-C cronológicamente, por lo tanto, podemos considerar el espejo como una producción neolítica.
Espejos más reflectantes de superficie de metal pulido fueron diseñados a continuación: espejos de cobre pulido fechados en Mesopotamia hace 6.000 años en Egipto, hace cinco mil años en China y hace cuatro mil años en Japón que experimentó muy temprano el cristal, pero se desinteresó, a diferencia de Occidente, que ha hecho que sea uno de los factores de desarrollo.
En el Renacimiento, los fabricantes europeos idearon un método de fabricación de espejos de vidrio cubierto con una amalgama de estaño y mercurio. Sabemos que Venecia es famosa y reputada por sus cristalerías utilizando esta nueva técnica, hasta el punto de ver Murano convertirse en un desafío de inteligencia económica, antes que la fabricación en serie de espejos hicieron sus precios asequibles y que participaran en los cambios de mentalidades, actitudes y comportamientos en el campo de la propia imagen y la estética.
En la literatura y las creencias populares, el espejo es también un símbolo de una puerta, un límite hacia otro mundo (Alicia en el país de las maravillas) y con frecuencia se asocia a la verdad, como el espejo mágico de Blanca nieves. El espejo es también lo contrario de la verdad en el Quijote, el Caballero de los Espejos es el enemigo mortal del Hidalgo. No obstante, no es la panacea del mundo occidental. Es un símbolo fuerte de la mitología japonesa o del sintoísmo, es uno de los atributos de la diosa japonesa del sol Amaterasu. El espejo está presente en numerosas religiones en tanto que instrumento sagrado, por ejemplo en el budismo tibetano, es el simbolismo de uno de los más importantes conocimientos: la realidad de toda manifestación solo es vacuidad.
Se trata por otro lado, con el laberinto, de uno de los temas más recurrentes de las historias y poemas del argentino Jorge Luis Borges, en particular, debido a que el espejo representa la obsesión Borgesiana de la secreta simetría existente en todas las cosas.
Para terminar, el espejo límpido es un símbolo de la sabiduría y el conocimiento; como el espejo polvoriento es el de la mente nublada por la ignorancia.
El espejo conectado[3]

Mientras que Samsung acaba de crear un espejo conectado en Facebook, es otro acercamiento del concepto que privilegian los creadores del Wize Miror (un juego de palabras entre  «sabio» y «mágico»). El consejo Nacional de la investigación de Italia es el coordinador de todo un proyecto sobre el tema que quiere utilizar «Wize Mirror» para hacer la vida más fácil a los enfermos que sufren de problemas de salud difíciles de tratar (como la diabetes).
 Para ello, bajo la apariencia de espejo clásico, éste dispone de captores 3D, de cámaras multi-espectrales y otros sensores, con el fin de poder detectar la lividez del rostro, la naturaleza de sus tejidos o las expresiones faciales. Este espejo-consejero puede determinar cuánto pesamos, si hemos fumado recientemente, si sufrimos stress, y al mismo tiempo anota nuestro ritmo cardiaco. Después de un minuto el Wize Mirror da su veredicto: os atribuye una nota en función de vuestra situación médica, después os da consejos para el día.
Los tests para ese espejo inteligente se han desarrollado en Francia y en Italia con el fin de comparar los resultados con los de las primeras experiencias efectuadas en los laboratorios. Esta tecnología es en efecto difícil de poner en práctica: las evaluaciones médicas exactas en medios naturales son delicadas, en razón notablemente de los cambios de luminosidad o de los numerosos movimientos del utilizador delante de su espejo.
El “espejo consejero” está equipado de cámaras y de un escáner 3D  y aprovecha igualmente para darnos consejos. El Ming-Zher Poh, de la Unidad de Ciencias y Tecnologías de  la salud del MIT de Harvard, ha transformado el uso de ese objeto corriente en una herramienta médica. Después de muchas reflexiones, éste ha asociado un tratamiento de imagen sofisticada a una simple cámara lo que le permite añadir y mostrar nuevas funciones a un espejo ordinario. El sistema mide los cambios de luminosidad sobre el rostro que son producidos por la circulación sanguínea de los vasos sanguíneos, imperceptible al ojo, este espejo interactivo sirve  de herramienta de reeducación y propone ejercicios lúdicos para las personas mayores o teniendo dificultades para moverse. El espejo muestra el pulso, la respiración y la presión arterial en tiempo real y el sistema mide precisamente estos cambios de luminosidad. La sabiduría resultara, en este ccaso, de una multiplicación de imágenes captadas.
Las aplicaciones medicales se multiplican, como la imagen de Cardio que utiliza la cámara de un teléfono inteligente para observar el nivel de sangre en el rostro e indicar el ritmo cardiaco del utilizador.  El  Wize Mirror solo es una de las numerosas innovaciones contemporáneas en materia de e-salud conectada.
Tenemos así el espejo del futuro de Panasonic que analiza todas las mañanas nuestro rostro, equipado de una cámara, subraya igualmente nuestras arrugas y nuestros granos y nos da consejos de belleza. Este espejo destinado a tomar selfies, autorretratos realizados con el objetivo de una publicación en las redes sociales, está compuesto de una webcam programada para reconocernos y de un mac mini. Conectado en WIFI a nuestro teléfono inteligente, recibimos inmediatamente los retratos y podemos disponer de ellos, por ejemplo modificándolos y publicándolos. Fiel a un espejo tradicional por su diseño, recuerda el fotomatón cuando el  flash se activa: este espejo es a la vez práctico y lúdico así como rico en funcionalidades. Este espejo refleja vuestra silueta, os indica la meteorología, muestra los correos electrónicos. Para comunicar con el espejo, podemos utilizar un teclado virtual, una aplicación del teléfono inteligente al cual está conectado o una telecomanda.
Toshiba intenta adaptar las pantallas (espejos conectados) para el cuarto de baño. Para comenzar bien el día, éste permite mirar el empleo de tiempo y verificar el tiempo que hace al exterior. Estos espejos detectan nuestra presencia y nos indican la distancia recorrida durante el día, así como las calorías quemadas.
Más allá, este objeto conectado aparece como una herramienta muy útil para los hoteles de lujo o las tiendas de vestidos alta gama, en él podemos tomar la fotografía directamente de la prenda que se lleva y mirar el precio, enviarla a un amigo vía el teléfono o sencillamente probarse otros virtualmente.
En una sociedad donde la imagen de sí mismo es importante, no es de sorprender conectar su imagen directamente al mundo virtual, completamente en línea merced  a la era “figital”, es decir  la integración eficaz de todas las ventajas del mundo digital en los lugares físicos.
El encuentro de un emprendedor belga con un ex ingeniero de  Dassault System ha permitido el desarrollo del concepto de  Pixglass, una carcasa con una cámara que se coloca detrás de un espejo posibilitando observar sin ser observado y que permite vía una tableta tomar fotos o videos, ofrece así la posibilidad a sus utilizadores de compartir esas fotos o videos directamente  sobre las redes sociales. El espejo es aquí un vector de evento para animaciones producidas en la gran distribución. Para el sector de la moda, Pixglasses es una herramienta para la compra de los clientes que se encuentran en la tienda, transforma notablemente el espejo en soporte externo a las cabinas de pruebas: el cliente se prueba diferentes artículos y va a poder tomarse una foto cerca de estas cabinas. Después, podrá compartir en directo esas pruebas con sus amigos, su familia y validar su elección a través de las redes sociales.
Ocurre lo mismo con la óptica y los cosméticos. Cada cual puede configurar las aplicaciones que desea integrar.
Para los almacenes que desean conocer a sus clientes, el espejo permite en primer lugar identificarlos, recoger sus coordenadas y así pues desarrollar su programa de fidelización y después calcular la tasa de frecuentación, la localización del cliente en el almacén y analiza  por qué el cliente no compra el producto. Existe igualmente una extranet disponible para poder consultar y monitorear los espejos a distancia con estadísticas precisas sobre la frecuentación y la tasa de utilización de los espejos. Poco a poco se desarrollan nuevas versiones, más ergonómicos que permitan más interactividad con el espejo, a través por ejemplo de una carta de fidelidad que comporta un captor NFC (tarjeta sin contacto inteligente incorporada en la carta)  con el reconocimiento automático del propietario de la carta, con espejos que hablan y escaparates fotográficos que difunden la video.
Con la aparición de la informática cognitiva y pasando por las maquinas que aprenden surge una nueva era, volvemos a mirar nuestra imagen del interior: es la era del trashumanismo o del hombre aumentado.




[1] «Y todos nosotros que… contemplamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados en esta imagen…”

[2] El Señor habló a Moisés y dijo: harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para las abluciones; y la colocarás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua "(Éxodo 17 -18).